Una mudanza es una oportunidad perfecta para revisar todo aquello que hemos ido acumulando.
Transportar objetos que después terminarán guardados en otra vivienda supone más cajas, más tiempo y, en muchos casos, un mayor coste de traslado.
Empieza varias semanas antes
No esperes al último fin de semana.
Empieza por aquellas zonas que utilizas menos:
- Trastero.
- Garaje.
- Altillos.
- Armarios auxiliares.
- Habitaciones de invitados.
Deja para el final los objetos de uso diario.
Utiliza cuatro categorías
Conservar
Objetos útiles, importantes o con verdadero valor sentimental.
Vender
Artículos en buen estado que todavía pueden tener demanda.
Donar
Objetos utilizables que prefieres entregar a otras personas.
Retirar
Elementos rotos, deteriorados o sin posibilidades razonables de reutilización.
Hazte tres preguntas
Para cada objeto:
¿Lo utilizo?
¿Lo volvería a comprar hoy?
¿Tengo espacio para él en la nueva vivienda?
Si las tres respuestas son negativas, probablemente no merece la pena trasladarlo.
Empieza por los objetos grandes
Los muebles son especialmente importantes porque condicionan el volumen de la mudanza.
Mide previamente:
- Sofás.
- Armarios.
- Mesas.
- Camas.
- Cómodas.
Y comprueba si encajarán en la nueva vivienda.
Evita guardar cosas “por si acaso”
Cables desconocidos, electrodomésticos averiados, piezas de muebles antiguos y cajas que llevan años cerradas son candidatos habituales.
Guardar objetos sin una utilidad concreta suele ser simplemente trasladar el problema.
Digitaliza cuando sea posible
Documentos que no necesitas conservar físicamente, fotografías y determinados recuerdos pueden digitalizarse.
Esto reduce considerablemente el espacio utilizado.
Prepara primero lo que no utilizarás
Empaqueta antes:
- Libros.
- Decoración.
- Ropa fuera de temporada.
- Vajilla poco utilizada.
- Objetos de colección.
Deja para los últimos días únicamente lo imprescindible.
No transportes muebles que vas a sustituir
Si sabes que comprarás una cama, sofá o mesa nueva después de mudarte, transportar el antiguo puede no tener sentido.
Organizar su retirada previamente permite comenzar la nueva vivienda con menos objetos.
Haz una última revisión
Antes de cerrar las cajas revisa:
- Armarios.
- Cajones.
- Trasteros.
- Balcones.
- Garaje.
- Cocina.
Los objetos pequeños olvidados son una de las causas más habituales de cajas improvisadas el día de la mudanza.